La siembra de soya decae
La superficie de soya sigue reduciéndose en Ecuador. Este año hay 30 000 hectáreas menos que en el 2006, según una evaluación realizada este mes por el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap).
En la provincia de Los Ríos, la principal productora de la oleaginosa, se sembraron 20 547 hectáreas este año. Y se calcula que en Guayas hay otras 600 ha.
Hay menos soya porque el maíz está a buen precio y muchos volvieron a sembrarlo en verano, anota el presidente de la Corporación Nacional de Soyeros (Corsoya), Wilman García Llanos.
Otros factores que han incidido en la reducción de la superficie soyera son la falta de semillas de alto rendimiento y la presencia de enfermedades y plagas como la roya y la mosca blanca, añade.
La evaluación del Magap registra que la mayor cantidad de soya sembrada está en el sur de Los Ríos con 18 871 hectáreas. Esa zona es comprendida entre Ventanas, Babahoyo y cantones aledaños. El resto está en Quevedo y sus alrededores.
En el ámbito internacional, precisamente en Estados Unidos, la superficie soyera bajó un 11 por ciento, mientras que la de maíz creció el 15 por ciento, según una publicación de la Corpei. El precio de la soya subió.
Eso también incidió en Ecuador, expresa el presidente de la Asociación de Productores de Ciclo Corto (Aprocico), Víctor Haón Arias.
“Actualmente, los agricultores estamos recibiendo 20 dólares por el quintal de soya. Eso ha motivado a muchos a volver a sembrar el grano”. El año pasado, los productores recibieron 13 dólares por quintal, lo que a decir de ellos no fue rentable porque el costo de producción aumentó, debido a la presencia de la roya.
En los últimos años, el cultivo ha tenido altibajos. En el 2005 se cultivaron 29 000 hectáreas frente a las 50 000 del 2006, pero ahora solo son 21 000 ha.
Entre el 2001 y el 2004, la superficie soyera creció paulatinamente de 45 000 a 68 000 ha, aunque con semillas recicladas que cada vez rinden menos.
Desde los setenta hasta mediados de la década de los noventa, la siembra fue estimulada de manera exitosa en el Litoral.
Los productores recuerdan que había políticas sectoriales de fomento, créditos oportunos, semillas de alto rendimiento y alta demanda de la industria nacional. “Ahora ya no hay eso”, asegura García. Los agricultores siembran la soya porque mejora los suelos, pues capta nitrógeno del ambiente.
Fuente: http://www.elcomercio.com/solo_texto_search.asp?id_noticia=81484&anio=2007&mes=7&dia=21








