Las empresas dedicadas a la producción de alimentos, pero sobre todo las grandes comercializadoras y especuladores, son los que han ganado con el súbito incremento en los precios internacionales de los granos básicos, como el maíz, trigo, arroz y soja, afirman analistas financieros.
Incluso, los ingresos para los productores de granos crecen a pesar del incremento en los insumos como combustibles, luz, fertilizantes y semillas, entre otros, comentó Victor Suárez, presidente de la Asociación Nacional de Productores Agrícolas (ANEC).
En el ambiente internacional esta tendencia desató las quejas de Naciones Unidas en contra de la especulación en los alimentos. El viernes pasado, el relator de la ONU para el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter pidió apoyo para la agricultura en los países pobres.