RESIDUOS de zumo de naranjas. Éste es el producto que la Comunidad Valenciana podría utilizar como materia prima para producir bioetanol suficiente para cubrir el 25% del combustible ecológico que necesitara su parque automovilístico en un futuro más cercano de lo que puede parecer.
Este proyecto cuenta con el apoyo incondicional de la Generalitat Valenciana y del fabricante Ford, que tiene en Almusafes (Valencia) una planta. La tecnología de momento la está desarrollando la Universidad Politécnica de Valencia con la colaboración del Servicio de Investigación Agrícola de Florida, que ya cuenta con una patente.
De cada tonelada de residuos cítricos se podrían obtener entre 25 y 40 litros de etanol, que actualmente se utiliza como aditivo de la gasolina (hasta un 5%), pero que en otros países ya se utilizan mezclan con porcentajes de hasta el 85%. Además, mediante este proceso se obtendrían entre 140 y 170 kilos de pienso deshidratado y paletizado, apto para alimentación animal, y entre 1,2 y 1,4 kilos de aceite esencial de corteza (d-Limoneno), que tiene un gran valor para productos farmacéuticos.
En cuanto al agua que contienen los residuos cítricos, se obtendrían alrededor de 0,5 metros cúbicos de agua evaporada condensada para uso fabril -que puede clorarse para ser potabilizada- y 0,28 m3 de agua evaporada condensada que podría utilizarse para riego agrícola.
El presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, que se comprometió recientemente a establecer deducciones de tipo fiscal a todo aquel valenciano que cambie un motor de combustible fósil por un motor de biocombustible, esto es, que pase del sistema convencional al «sistema del futuro».