PORCICULTURA

Carne de cerdo para la dieta moderna

Fuente: www.macroeconomia.com.mx

Es el proteínico más sano, sabroso y completo con un alto contenido de tiamina, riboflavina, vitamina B6 y B12, calcio, fósforo y hierro. La Confederación de Porcicultores Mexicanos avala la reducción del 10% en colesterol, 14% en calorías y 31% de grasa del cárnico porcino. Ayuda a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

En la historia de la crianza de cerdos la humanidad no sólo utilizaba su carne sino que eran una fuente de grasa para diversos productos, entre ellos el jabón. Conforme el avance tecnológico fue cubriendo estas necesidades y el hombre se dio cuenta de lo inapropiado de llevar una dieta muy alta en grasas, el concepto de la crianza de cerdos para consumo humano cambió. Actualmente el cerdo tiene 31% menos grasa que hace 20 años. Esto es debido a los mejoramientos en la alimentación, la genética y el manejo de los animales.

En los cerdos de la actualidad cerca del 70 % de la grasa está localizada debajo de la piel, como grasa subcutánea y menos del 15% se encuentra entreverada en el músculo, lo que resulta en porcentajes de grasa en la carne que en raras ocasiones superan el 3 %.

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Además del bajo contenido de grasa que contiene la carne de cerdo actual, el cerdo es un animal que no metaboliza la grasa, es decir, la deposita casi en la misma forma química en la que la ingiere. Este es un aspecto distintivo de la especie que se ha sabido aprovechar en la formulación de las dietas para cerdos en la porcicultura moderna. Como resultado, se ha logrado producir carne de cerdo no sólo con un bajo tenor de grasa, sino también con una composición de grasas saturadas e insaturadas muy competitiva con respecto a otras especies de abasto.

Sabrosa y saludable

El proteínico más sabroso y sano que está al alcance y que además de su exquisito sabor se puede preparar en una gran variedad de platillos es el cerdo. Su deliciosa carne es considerada un proteínico completo por su alto contenido de tiamina, riboflavina, vitamina B6 y B12, calcio, fósforo y hierro.
Contrariamente a lo que se piensa, la carne de cerdo es de las que menos grasa tiene. Esto se debe a la aparición de los aceites de origen vegetal. Pues cuando se dejó de cocinar con manteca y entraron en uso los aceites vegetales, la crianza del cerdo se orientó hacia la producción de carne magra, es decir sin grasa, propiciando el aumento del rendimiento del cerdo.
Informa la Confederación de Porcicultores Mexicanos que desde 1980, la carne de cerdo ha reducido un 31% el contenido de grasa, 14% en caloras y 10% en colesterol.

La grasa de cerdo contiene una mayor proporción de grasas mono y poli insaturadas o “deseables” que contribuyen a mantener bajos los niveles de colesterol en la sangre y ayudan a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Con casi el 14% de grasa entreverada en el músculo que, en un grupo de cortes, sólo llega al 3% con un importante contenido de proteínas, vitaminas y otros nutrientes que son esenciales y deliciosos.

La carne de cerdo producida en México, además de sabrosa es segura. A través de sistemas tecnificados de producción así como la mejora continua de las condiciones de sanidad e higiene, en nuestro país se produce ganado porcino sano y, por lo tanto, carne magra e inocua de alta calidad.