Los cerdos a menudo son escogidos como animales transgénicos porque su fisiología y tamaño de sus órganos son muy similares a los de los humanos. La esperanza es que se puedan utilizar los órganos de cerdo para los transplantes humanos, conocido como xenotrasplantación, lo cual aliviaría la escasez de corazones y riñones humanos. Los investigadores también están explorando el uso de las terapias de trasplantación de células para los pacientes con lesiones de la espina dorsal o con enfermedad de Parkinson.4 Sin embargo, más abajo se discuten varias desventajas serias de la xenotrasplantación
La ingeniería genética es la colección de técnicas que se usan para:
El proceso de creación de un transgen incluye el aislamiento del gene de interés de entre las decenas de miles de otros genes en el genoma de la especie donante del gen. Una vez que el gen es aislado, éste es generalmente alterado de manera tal que pueda funcionar efectivamente en el organismo recipiente. El gen es entonces combinado con otros genes como preparación a su inserción dentro de otro organismo, punto en el cual se le conoce como un transgen. Un organismo transgénico, a veces llamado una quimera, es aquel que posee un transgen introducido por métodos tecnológicos en vez de por medio de la reproducción selectiva.
La transgénica le permite a los científicos desarrollar organismos que expresan caracteres o rasgos novedosos que normalmente no se encuentran en la especie. Por ejemplo, un tipo de arroz conocido como “arroz dorado” posee niveles elevados de vitamina A. Los científicos también han desarrollado girasoles que poseen resistencia al moho y algodón que resiste el daño de los insectos. Las posibles combinaciones transgénicas se pueden clasificar en tres categorías (aquí la palabra “animal” se refiere a no humano):
Un ejemplo de una combinación planta-animal-humano sería una en donde el ADN proveniente de fragmentos de tumor de un ratón y de un humano se inserta en el ADN de tabaco. Las plantas obtenidas contienen una vacuna potencial contra los linfomas (no del tipo Hutchins).1 Otras plantas transgénicas han sido utilizadas para la creación de vacunas comestibles. Al incorporar una proteína humana en bananos, en papas y en tomates, los investigadores han sido capaces de crear prototipos de vacunas comestibles contra la hepatitis B, el cólera y la diarrea.2 Las vacunas han tenido éxito en las pruebas con animales agrícolas y con humanos.